Como es sabido, el faro es el halo de luz que ayuda a la gente del mar, evitando así accidentes o desvíos de ruta. Protege, avisa, pero no marca el camino, si no que más bien define el terreno para que el navegante maneje su propio timón.

Este es en primera instancia el propósito de Faro Psicología: ayudar a visualizar posibles caminos, a fijar la ruta, acompañar en la oscuridad y en el tiempo desapacible.

Nuestra tarea va enfocada a mejorar el equilibrio emocional para afrontar los avatares cotidianos y a reforzar el crecimiento natural de la persona para que desarrolle sus potencialidades, de forma que, en última instancia, tenga su propio faro interno como referencia y guía.